Reflection for Lent + Reflexión para la cuaresma: 3.12.12

03/12/2012

Oh Dios, Padre y Madre nuestro, tú ves cómo tus hijos van creciendo en un mundo inestable y confuso: Enséñales que tus caminos dan más vida que los caminos del mundo, y que seguirte a ti es mejor que perseguir metas egoístas. Ayúdales a aceptar el fracaso, no como medida de lo que valen, sino más bien como oportunidad para un nuevo comienzo. Dales fortaleza para sostenerse firmes en tu fe y mantener viva su alegría en tu creación; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
~“Colecta Por los Jóvenes”, Libro de Oración Común

La curación llega de muchas maneras. Ministrando a niños y jóvenes he aprendido que algunas de las curaciones más efectivas y vigorizantes llegan por otros. Cuando hemos fracasado, estamos heridos y luchando o padeciendo dolores, la curación que alcanza más profundamente a nuestros espíritus llega por estar con otras personas que comparten esa lucha.

Cuando somos capaces de reunirnos como pueblo de Dios, pidiéndole su dirección y sanidad y decimos sinceramente quiénes somos, cuál es nuestra lucha y cómo podemos apoyarnos mutuamente, es entonces cuando realmente podemos comenzar a sanar. En esos momentos vemos que no somos tan diferentes de los demás, que todos tenemos imperfecciones y que anhelamos vivir saludables e íntegros.

Cualquiera que sea la manera en que usted busca la curación, reúnase con un grupo de amigos, invoquen al Señor, compartan sus luchas, y oren unos por otros para encontrar la sanidad y la plenitud.

~Shannon Ferguson Kelly

God our Father and Mother, you see your children growing up in an unsteady and confusing world: Show them that your ways give more life than the ways of the world, and that following you is better than chasing after selfish goals. Help them to take failure, not as a measure of their worth, but as a chance for a new start. Give them strength to hold their faith in you, and to keep alive their joy in your creation; through Jesus Christ our Lord. Amen.
~”Collect For Young Persons,” The Book of Common Prayer

Healing comes in many forms. Ministering to and with children and youth has taught me that some of the most effective and life-giving healing comes from others. When we have failed, are hurting, are struggling or are in pain, the healing that reaches deepest into our soul comes from being with other people and sharing in that struggle.

When we are able to gather together as people of God, call upon the Lord for guidance and healing and talk honestly about who we are, what we are struggling with and how we can support one another, that is when we can truly begin to heal. In those moments we see that we are not that different from one another, but we see that we are all flawed and that we all yearn for a life of health and wholeness.

As you seek healing in whatever way, gather with a group of friends, call upon the Lord, share your struggles and pray for one another to find healing and wholeness.

~Shannon Ferguson Kelly

 

Source:  Episcopal Relief and Development